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Ramiro Sanchiz (Montevideo, 1978). Ha publicado 17 libros, entre ellos las novelas "El orden del mundo" (2014, El Cuervo, La Paz, Bolivia; primer premio de narrativa édita del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay), "El gato y la entropía #12&35" (Estuario Editora, Montevideo, Uruguay), "Las imitaciones" (2016, Décima Editora, Buenos Aires, Argentina) y "Verde" (2016, Fin de Siglo, Montevideo, Uruguay). Escribe regularmente crítica para el periódico montevideano La Diaria. Se ha desempeñado como jurado del premio Casa de Las Américas (2016), el Fondo Concursable del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (2011) y del premio Onetti de la Intendencia de Montevideo (2016). Ha sido traducido al francés, el alemán, el inglés y el italiano.

sábado, 4 de octubre de 2008

bleeding me(tallica)

1.Como comentaba en el post anterior, estoy escuchando en estos dias el último disco de Metallica, Death magnetic, que es presentado con mucha claridad (basta con ver la estética del CD, particularmente la parte de atrás) como un regreso a aquellos días heroicos del metal, previos al Black album y su condensación y depuración de algunas de las líneas que venía trabajando la banda. Ya que de metal no entiendo mucho -no me gusta, en general, dejando de lado las bandas más clásicas-, apelé a la página de Allmusic como fuente de información, y, ya que estaba, repasé sus comentarios sobre la discografía completa de Hetfield y cia. Como era de esperar, el disco más vapuleado resultó ser Load. Curiosamente, este es en gran medida mi disco favorito de Metallica! Como no era la primera vez que me planteaba el dilema "¿están todos equivocados o soy yo que no entiendo nada?", consideré la cuestión (en realidad vengo haciéndolo desde que escuché, hace años ya, a Harry -ex Elefante y Rendher- criticar ferozmente al disco en cuestión) y llegué a algo parecido a una serie de conclusiones, que detallo a continuación.
Si juzgamos Load de acuerdo a los criterios de la etapa clásica de Metallica, está claro que adolece de complejidad, violencia y energía, que los temas a veces parecen diluirse en languidez, que han desaparecido los solos pirotécnicos de Hammett, que los riffs son simples, etc. Sumémosle que la banda por esas épocas intentaba inscribirse en el -entonces- triunfante (y asimilado) rock "alternativo", modificando su imagen con elementos como piercings, cortes de pelo, posando para las tan idiosincráticas fotos de Anton Corbijn y abriendo, músicalmente, el espectro de su producción a algo más cercano al hard rock que al metal, incluyendo elementos de blues o incluso country. Un fan del metal obviamente juzgaría Load desde esa perspectiva, encontrándolo pobre y deficiente (los metaleros son asi, hay que entenderlos).
Pero cabe pensar las cosas desde otra perspectiva. Está claro que para esta gente la excelencia es siempre igual al virtuosismo con el instrumento, en una especie de ecuación bueno=dificil de tocar. Sumémosle, además, todas las pautas posibles de complejidad musical: pseudocontrapuntos, armonías, estructuras no típicas, generando una dimensión más de la música "complicada" o "dificil", que requiere no sólo virtuosismo de ejecución sino, si se me permite el término, virtuosismo de composición o concepción. Insisto en que casi todos los metaleros piensan así, de ahi que su banda ícono actualmente sea Dream Theater y que adoren a guitarristas como Malsteem (¿asi es como se escribe?), pero está claro que hay muchos más valores posibles. Una nota de The Edge, en mi opinión, vale por doscientas de Satriani en un mal día (o sea, cuando se levanta pensando en ser nada más que un virtuoso al pedo, cosa que, por otras razones, le pasa menos a Steve Vai y a Petrucci); del mismo modo, si The Edge tocara metal, es decir, si entrara a las reglas de este género, su solo en "One" (el "one" de U2, no el de Metallica) debería ser percibido como insuficiente. En otras palabras: es una cuestión de contexto. En el contexto del metal, Load falla, claramente...
Pero... un momento. La banda, con su cambio de imagen y estética... ¿no estaba planteando precisamente una descontextualización en relación al metal y un acercamiento a otros marcos conceptuales? En este sentido, en Load encontramos climas ominosos, variedad de texturas, alternancia grungera (o a la Pixies, mejor dicho) entre tensión liberada y contención, además de más trabajo en las melodías, mayor rango de expresividad en la voz de Hetfield (no está todo el tiempo con su clásica impostación de SHEAAH!!!), solos que rondan entre el lirismo y la efectividad más condensada... y también un sólido trabajo de la base rítmica, con una batería que suena mucho mejor que la del Black album, por ejemplo, todavía ochentosa.En ese sentido, Load es un gran disco, pero no libre de fallas. Está claro que hay más inspiración en la primera parte, claramente hasta "Bleeding me" (en mi opinión uno de los mejores temas de Metallica), y que la segunda mitad esta muy basada en las pautas que los primeros temas repiten. (Estoy pensando que tomando "Ain't my bitch", "2x4", "Hero of the day", "Until it sleeps", "King nothing", "Mama said" y "Bleeding me", sumándoles, de Reload , los temas "Low man's lyric", "The memory remains", "The unforgiven II", "Devil's dance" y "Fuel", se lograría un disco EXCELENTE, mucho mejor al Black); tambén es verdad que no se nota mucha variedad en los tempos, pero esto (que es señalado como defecto por algunos críticos) también puede considerarse en relación a un producto homogéneo que resalte el lado conceptual del disco, o sea la perorata clásica de Metallica sobre los demonios interiores y la furia. Y ya que tocamos ese asunto, encuentro un muy interesante trabajo poético -dentro del tema del "mal interior"- en la letra de "Until it sleeps":

so tear me open but beware
there's things inside without a care

y que es llevado a un extremo un poco tosco (a vulgar display of power) en St.Anger, en mi opinión nometalera el peor disco de estos muchachos.
Resumiendo, si alguien dice que Load es un mal disco, sólo está diciendo "aguante el metal!!".


2.Esto nos conecta con el problema de la valoración en el arte. Load es malísimo si lo valoramos desde el metal, pero es un por lo menos "buen disco" valorado desde el rock alternativo o desde una perspectiva más general de la música. De hecho, discos clásicos como la Trilogía de Berlín de Bowie, desde el metal, producirían poco más que bostezos (aunque alguno parará la oreja ante los chisporroteos de la guitarra de Robert Fripp), volviéndose desde cierta perspectiva "meramente" musical contemporánea (incluso más allá de la musica "pop"), en cambio, una fuente contínua de asombro. Esta línea de pensamiento puede extenderse hasta la afirmación de que cada obra crea su propio sistema de normas, bajo el cual ha de ser valorada. Load sería una hermosa muestra del género Load, quizá superada -no para mí- por ReLoad, que parece partir de los mismos principios; del mismo modo, "Heroes" es una muestra genial del género "Heroes", de Eno y Bowie. ¿"Sirve" para algo esta postura? Negarla implicaría asumir un criterio como standard, como norma, como aplicable a todos los géneros musicales, y la historia está construida en torno a las mutaciones de tales pautas, de modo que, entendemos, no es posible asumir una unicidad de criterios sobre lo que es bueno o malo en el arte, o ni siquiera incluso sobre qué es arte y qué no. Entonces, si cada obra crea su código, si cada obra es su código, la valoración es imposible, ya que una obra se vuelve incontrastable frente a otra, cada una en su propio paradigma en sentido Kuhneano. Ante esto cabría responder que alguna forma de valoración es necesaria, pero ¿lo es? No me interesa ahora jugarme por una respuesta (diría Porfirio), pero está claro que para crear un canon, sí.
Otra salida es apelar al gusto personal y punto (o sea, el criterio general de este blog, que parece desagradarle -el criterio, noel blog, aunque, ahora que lo pienso, seguro el blog también- a gente como Laura Chalar y Horacio Bernardo), pero no hay mucho que se pueda hacer a partir de esa decisión, más allá de declarar los propios criterios y prepararse para que alguien diga "pero tal obra no se proponía eso, asi que no cabe juzgarla desde esa perspectiva" (o sea, a Load no hay que juzgarlo desde el metal porque no se propone como metal, más allá de haber sido producido por esa cierta banda tan importante para la historia del género). Creo que estamos ante una especie de callejón sin salida, la aporía de la estética. Si toda nuestra episteme cambiara hacia un ideal clásico, canónico, tendríamos reglas claras y cabría decir "fulanito es mejor que menganito". Y quizá ese mismo ideal clásico termina por basarse en la vanidad. Lo contrario es ser honesto: construir cánones dejando claro cual ha sido el metro de platino iridiado con el que se midieron las obras; sobreentendiendo que hay otros, que hay pulgadas y yardas. Del mismo modo, la única salida a las paradojas de Zenón contra el movimiento es ponerse a caminar. Creo que ya dije algo parecido en algun post del pasado. ¿Me estaré repitiendo tanto como Metallica en el vilipendiado Load, que seguiré defendiendo contra todos los metaleros?

1 comentario:

Duroc dijo...

Bastante interesante tu posición sobre Metallica. La verdad es que di con tu blog no sé como y al ver el desfile de los escritores hacia la derecha del blog uno termina comentando sobre tu comentario sobre Metallica. Pasaré luego a leer más. Otro fan de Lost y del Sr. Joyce te saluda. Te paso la direccion de mi blog: aquiescencias.blogspot.com. Es nuevito. Bueno, saludo y continúe.