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Ramiro Sanchiz (Montevideo, 1978). Ha publicado 17 libros, entre ellos las novelas "El orden del mundo" (2014, El Cuervo, La Paz, Bolivia; primer premio de narrativa édita del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay), "El gato y la entropía #12&35" (Estuario Editora, Montevideo, Uruguay), "Las imitaciones" (2016, Décima Editora, Buenos Aires, Argentina) y "Verde" (2016, Fin de Siglo, Montevideo, Uruguay). Escribe regularmente crítica para el periódico montevideano La Diaria. Se ha desempeñado como jurado del premio Casa de Las Américas (2016), el Fondo Concursable del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (2011) y del premio Onetti de la Intendencia de Montevideo (2016). Ha sido traducido al francés, el alemán, el inglés y el italiano.

sábado, 11 de diciembre de 2010

ML & PKD, primera parte

Hoy por la mañana empecé a leer el Manual de parapsicología, de Mario Levrero, que acaba de ser reeditado por Irrupciones Grupo Editor. En las primeras páginas me encuentro con esto:

Facultad de prosopopesis. Como cualquier facultad que puede estar estrechamente ligada a este talento inconciente, poseemos una facultad de prosopopesis, o de simulación, representación o actuación teatral. Si bien no hemos encontrado en ningún autor esta facultad descripta como tal, la introducimos aquí como propuesta.
El término prosopopesis fue creado por René Sudre, derivándolo del griego prosopon, máscara de teatro o personaje (de donde también deriva la palabra "persona") y se aplica a "todo cambio brusco, espontáneo o provocado, de la personalidad psicológica".
En efecto: en determinadas circunstancias, ciertos sujetos abandonan su personalidad habitual para asumir otra completamente distinta. Sufren una distorsión de la memoria, y una transformación de los rasgos de carácter. Pueden tener nombre, ideas y tendencias diferentes. La nueva personalidad puede conocer a la anterior, pero hablar de ella como si fuera un extraño o un enemigo. Esta alteración sobreviene accidentalmente o por sugestión; dura instantes o años. No es una simulación consciente; quien la sufre es víctima involuntaria, casi siempre ingorante de su propia situación dual cuando resume su personalidad habitual.
A veces en nuestros ensueños durante el sueño natural, esta facultad se manifiesta fugazmente; suoñamos que somos otra persona. A menudo esta personalidad secundaria aparece desdoblada del protegonista que sueña, realizando acciones que se corresponden con tendencias reprimidas en nuestra vida consciente.
Por medio de la hipnosis o la autohipnosis se puede crear distintas personalidades que alternan en un mismo sujeto, a voluntad del operador. La hipnosis ha tenido éxitos también en la unificación de la personalidad de sujetos disgregados en dos o más personalidades alternantes.
Las otras personalidades pueden crearse o aflorar accidentalmente. Los casos espontáneos se consideran de origen histérico, como una enfermedad mental, a menudo curable.
 Inevitablemente lo vinculé a un tema que me interesa mucho: las relaciones entre el pensamiento de Levrero con el de Philip K. Dick. El Manual fue publicado originalmente en 1980, y su nota de "agradecimientos y dedicatorias" está fechada en 1978. Para entonces Dick había pasado por ciertas experiencias que, supongo, Levrero no pudo conocer sino hasta mucho más tarde, cuando leyó VALIS, la novela que pasaré a citar y que Dick publicó en 1981 (el texto venía siendo escrito y reescrito desde mediados de la década de 1970, y la versión finalmente publicada fue terminada en 1978).

Unos pocos días más tarde, Fat despertó y vio la antigua Roma superpuesta sobre la California de 1974 y se descubrió pensando en griego koiné, la lingua franca del mundo romano que pertenecía al Cercano Oriente, que era la parte que él veía. No tenía conocimiento de que el koiné fuera su lingua franca; por el contrario, creía que era latín. Y además, como ya lo dije, ni siquiera reconocía como lengua la lengua de sus pensamientos.
Horselover Fat vive en dos épocas diferentes y en dos diferentes lugares; es decir, en dos continua espacio-temporales; eso es lo que tuvo lugar en marzo de 1974 porque el mes anterior se le presentó el antiguo signo del pez: sus dos continua espacio-temporales dejaron de estar separados y se mezclaron. Y también se mezclaron sus dos identidades -personalidades-. Más adelante oyó una voz dentro de su cabeza:
-Hay alguien más que vive en mí que no pertenece a este siglo.
la otra personalidad se daba cuenta. La otra personalidad pensaba. Y Fat -especialmente antes de quedarse dormido por la noche- podía captar los pensamientos de esta persona desde hacía sólo un mes; lo cual significa cuatro años y medio después de desaparecida la sectorización de las dos personas.
El mismo Fat me lo explicaba muy bien a principios de 1975, cuando comenzó a tenerme confianza. Llamaba a la personalidad incluida en él que vivía en otro siglo y en otro lugar "Tomás".
-Tomás -me dijo Fat- es más inteligente que yo y sabe más. De los dos, Tomás es la personalidad dominante.
Consideraba que eso era una bendición. ¡Ay de quien tenga en la cabeza otra personalidad malvada o estúpida!
Le contesté:
-Quieres decir que otrora tú fuiste Tomás. Eres una reencarnación suya y te acuerdas de él y de su...
-No, él está vivo ahora. Vive en la antigua Roma ahora. Y él no es yo. La reencarnación no tiene nada que ver con esto.
-Pero es tu cuerpo -le dije.
Fat me miró asintiendo con la cabeza.
-Exacto. Significa que o bien mi cuerpo se encuentra en dos continua espacio-temporales simultáneamente, o bien no se encuentra en parte alguna.


Creo que esta cita ilustra a la perfección los mecanismos del pensamiento de Dick. La manera en que extraía conclusiones mediante una razón desbordada pero 100% funcional, como en el "método paranoico crítico" que teorizó Salvador Dalí. La "vuelta de tuerca" que da al concepto de reencarnación es un ejemplo de su manera de llevar ciertas ideas hasta sus últimas consecuencias.
En La novela luminosa, por otro lado, hay un fragmento del "Diario de la beca" en que se cuenta que Felipe Polleri prestó a Levrero una serie de libros que incluían Junkie y El lugar de los caminos muertos, de William Burroughs, y SIVAINVI, la traducción de Ediciones Ultramar de VALIS, que es la que cité más arriba. Dice Levrero (bueno, en rigor el narrador del "Diario de la beca", del mismo modo que el narrador de VALIS es una ficcionalización de Philip K. Dick escindido en Phil y Fat):

La gran sorpresa en materia de lecturas recientes fue Sivainvi (horrible traducción española de Valis), una novela de Philip K. Dick. Ahí Dick entreteje su ciencia-ficción con datos autobiográficos evidentemente reales, y más que una novela es un tratado filosófico-religioso de primer orden. Me sorprendió descubrir en esta oportunidad que Dick vivió algunas experiencias similares a algunas que yo he vivido, aunque en el caso de él esas experiencias han ido muchísimo más lejos. De todos modos algunas de sus conclusiones se parecen a mis conclusiones, aunque él, también en este aspecto, va muchísimo más allá. Me alegro infinitamente de no haber probado jamás ningún tipo de droga (salvo algunas autorizadas, como el tabaco). No creo que hubiera podido sobrevivir a experiencias de la magnitud de las de Philip Dick. Bueno, el tampoco pudo. En cualquier caso, es muy agradable leer estas cosas que, de algún modo, jerarquizan la propia lectura.

 Creo que esta última cita exhibe varias claves para pensar la relación Levrero-Dick. Primero, para cualquier lector de Levrero debe sobresalir eso de "Ahí Dick entreteje su ciencia-ficción con dattos autobiográficos evidentemente reales, y más que una novela es un tratado filosófico-religioso de primer orden". Salvo por lo de "ciencia-ficción" (y se ha discutido mucho sobre si VALIS "es o no es" ciencia ficción), la sentencia sirve también como una descripción precisa de La novela luminosa, también un juego ficcional-autobiográfico-autoficcional, también lleno de hechos "evidentemente reales". Es interesante además eso de "evidentemente", que sugiere que cierta "sustancia" de la narración pone en evidencia su origen "real". También es notorio que Levrero asuma que ciertas experiencias de Dick fueron, al menos, potenciadas por la droga.
En el Tratado está claro que Levrero aporta mucho de sí, sin apartarse de los textos canónicos de la disciplina. Gran parte de la idea de prosopopesis seguro venga de ahí; el hecho de que su descripción del fenómeno sirva para comprender detalles de narraciones de Dick (la división Phil-Fat y a su vez Fat-Tomás es un hecho biográfico de Dick, señalado en las entrevistas de Paul Williams y en las biografías o recuerdos escritas por Ann Dick, una de sus esposas, y también Pablo Capanna, Daryl Mason y especialmente Lawrence Sutin, biógrafo "oficial" de PKD) posiblemente señale una coincidencia especial de pensamiento entre Levrero y Dick, previa a la lectura del primero de los textos donde la prosopopesis dickiana es elaborada.

3 comentarios:

Madonna_es_mi_madrina dijo...

Ya estás en mis favoritos. Retomé el blog después de aaaaaños.

Besop
Natalia

oumar dijo...

Tengo el libro de Levrero, pero todavía no lo empezé a leer.

Voy a seguir tu consejo y la próxima compra me consigo el de Tarik Carson

Abrazo

Anónimo dijo...

Il semble que vous soyez un expert dans ce domaine, vos remarques sont tres interessantes, merci.

- Daniel