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Ramiro Sanchiz (Montevideo, 1978). Ha publicado 17 libros, entre ellos las novelas "El orden del mundo" (2014, El Cuervo, La Paz, Bolivia; primer premio de narrativa édita del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay), "El gato y la entropía #12&35" (Estuario Editora, Montevideo, Uruguay), "Las imitaciones" (2016, Décima Editora, Buenos Aires, Argentina) y "Verde" (2016, Fin de Siglo, Montevideo, Uruguay). Escribe regularmente crítica para el periódico montevideano La Diaria. Se ha desempeñado como jurado del premio Casa de Las Américas (2016), el Fondo Concursable del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (2011) y del premio Onetti de la Intendencia de Montevideo (2016). Ha sido traducido al francés, el alemán, el inglés y el italiano.

sábado, 1 de enero de 2011

Decálogo/manifiesto (versión 2.0)

1.El arte no es algo que se hace: es algo que se es. No hay descanso, vacaciones, feriados ni jornada de ocho horas.
2.No pienses en lector alguno que no sea futuro: tu deber es crear a tus lectores.
3.Piensa en cómo te crearán a ti a su vez tus lectores, a través de lo que has escrito. Adelántate a ellos: esa será una de tus tantas máscaras.
4.Piensa en la literatura como en un gran árbol de troncos múltiples en medio del desierto. Deberás saber en que tronco, rama o ramas habrás de injertarte y que inmediaciones evitar, y también que, si bien es verdad que no hay vida en el desierto, tu deber es crecer alejándote lo más posible del tronco que has elegido.
5.Deberás por lo tanto crear a tus padres y a tus madres, y crearte también en cuanto su descendencia y un vector que los dejará atrás. Podrás luego matarlos o cambiarlos, y asi cambiarte y recrearte, pero el que serás y el que eres deberán ser como estratos en una misma pared de roca: tu literatura deberá ser esa pared de roca, ese hilo conductor, como si te dijera que deberás escribir el comentario hecho por quien eres del diario íntimo escrito por quien fuiste. Ambos textos serán parte de tu novela: no es otra cosa la literatura.
6.Tus opiniones, amores, pasiones, odios e indiferencias son tan parte de tu obra como el margen del papel sobre el que se imprimen tus textos, las notas de contraportada, los nombres de tus personajes o los estilos, tonos o géneros que ejerzas. 
7.Es mejor fracasar aspirando siempre a más que tener éxito en obras que sientas menores. De otro modo serás apenas un fabricante que se limita a aplicar una receta que cree eficaz.
8.Nunca te sientas confiado y seguro  de conocer y poseer los secretos de tu arte: hacerlo equivale a ingresar en la más pequeña de las prisiones. Ten esto por una verdad absoluta, aunque quizá no lo sea: no eres tú quien escribe; es otro que te supera y al que podrás aspirar a conocer, pero nunca del todo porque cambia y muta y tú eres una de sus tantas máscaras. Decir que conoces los secretos de tu arte sólo te sirve para hacer creer a los demás que puedes juzgar y medir sus obras.
9.Tienes derecho a mentir, traicionar, conspirar, defender, proteger, apoyar y ayudar si asi lo sientes necesario (como también traicionar a quien fuiste, y defenderlo o asesinarlo). Recuerda que podrás atacar a quienes consideres que representan todo aquello que no quieres para ti como manera de delinear con mayor precisión los detalles de tu máscara.
10.Planta trampas por todas partes, escribe/di todo entre comillas, llena tu mundo de literatura apócrifa, haz que sospechen de lo que sabes cierto o legítimo, se ambiguo pero certero, lleva a la práctica en tu arte lo que creyó William Burroughs: "nada es verdad, todo está permitido".

Piriápolis 31/12/2010 - Montevideo 1/1/2011

1 comentario:

Joker 23 dijo...

Tengo particular simpatía por el punto 10.

Tu decálogo me remitió a su vez a otro texto que resultó ser un decálogo de otro escritor -que sospecho angloparlante, aunque no recuerdo muy bien- que leí más de una vez. Uno de sus puntos se toca con el punto 5 de este. Dice algo así como que los buenos escritores se derivan o tienen una relación con sus predecesores (padres), y que los escritores geniales crean a sus predecesores. No se quien fue el que lo dijo, así que si alguien lo recuerda...