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Ramiro Sanchiz (Montevideo, 1978). Ha publicado 17 libros, entre ellos las novelas "El orden del mundo" (2014, El Cuervo, La Paz, Bolivia; primer premio de narrativa édita del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay), "El gato y la entropía #12&35" (Estuario Editora, Montevideo, Uruguay), "Las imitaciones" (2016, Décima Editora, Buenos Aires, Argentina) y "Verde" (2016, Fin de Siglo, Montevideo, Uruguay). Escribe regularmente crítica para el periódico montevideano La Diaria. Se ha desempeñado como jurado del premio Casa de Las Américas (2016), el Fondo Concursable del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (2011) y del premio Onetti de la Intendencia de Montevideo (2016). Ha sido traducido al francés, el alemán, el inglés y el italiano.

lunes, 11 de julio de 2011

de una entrevista a Federico Stahl

"Una cosa a la que no temo es a la narrativa de ideas. Creo que existe una tendencia, muy notoria en la narrativa uruguaya reciente, a desestimar las ideas en el contexto de un cuento o una novela; esto, supongo, procede de un gesto de tipo purista, por el cual la narrativa debe ser ante todo o bien una cuestión de lenguaje, escritura o estilo o bien una afinada elaboración de hechos y personajes. Una salida a esto es la novela comprometida, pero ahí si te diría que no me gusta meterme; creo que la novela de ideas, la mejor tradición de la novela de ideas, quiero decir, Philip K. Dick, por ejemplo, es algo mucho más fértil que esas opciones. Si pensás en lo meramente narrativo, por ejemplo, encontrás que el ideal de ese procedimiento es la novela policial: asuntos importantes narrados de modo efectivo, es decir haciendo honor a cierta normativa más o menos difusa o pacto de lenguaje con el lector, que obtiene lo más exactamente posible aquello que espera; y la novela del lenguaje, el aparato estrictamente lingüístico, digamos, la "novela sobre nada" que quería Flaubert (pero que nunca escribió), en su encarnación más reciente de la novela del yo, la novela solipsista, navel-gazer, es ante todo un polo, ¿no? algo a lo que es interesante tender a veces, pero, para mantener cierta vitalidad, siempre de un modo impuro. Este rechazo a la narrativa de ideas quizá viene dado por la justificada repulsión a la llamada literatura comprometida y, además, a tanta escritura del tipo new age o presuntamente "elevada" desde un (dudoso) punto de vista espiritual, pero es muy miope pensar que no hay lugar para otra cosa. Por ejemplo llevar esas "ideas" al nivel de los personajes, al diálogo entre sistemas del mundo. Eso es algo rechazado por la llamada literatura posmoderna, por supuesto, pero hay otra línea, te mencioné a Philip Dick porque me parece un buen ejemplo pero también tenés a Ballard (y lo que podríamos llamar la "novela conceptual", Crash por ejemplo), que es la que me parece más interesante: la novela como indagación sobre ciertos temas recurrentes en la historia del pensamiento... quiero decir, el conocimiento, realidad y simulación, el determinismo... y ahí tenés algo parecido, e incompleto, a mi lista personal. Podría agregar: la música, los individuos (si es que existen), Dios, los dioses, el destino, el tiempo..." (2009)

3 comentarios:

sokon m dijo...

capaz que nadie te comentó porque no leyeron Nadie recuerda a Mlejnas

yo en Yenny del shopping de punta carretas agarré Vampiros porteños, sombras solitarias (me encantó el título y todavía me gusta) y pensé que debías vivir en España. si alguna vez la veo de vuelta me la compro

yo veo como necesaria la existencia de las dos cosas, la novela de ideas y la otra. bueno, en realidad no tengo la necesidad de clasificación. hasta prefiero no saber de qué es un libro hasta estar leyéndolo. si uno te dice 'es una novela de género' te predispone. pero si en una novela pasan cosas extrañas (nadie dice que Murakami sea un autor de género fantástico, pero en Al sur de la frontera al oeste del sol tiene momentos espeluznantes, y cuando leía Norwegian Woods me pasé esperando algo sobrenatural que nunca pasó; aunque estaba el pozo y estaba la luna, una escena a la luz de la luna)

nada, espero tener tiempo en algun momento para ponerme a tiro a leer alguna. por lo menos esas dos, la de los vampiros y la de Stahl que pinta muy divertida

Ramiro Sanchiz dijo...

No entendí lo de Yenny! "Vampiros" está publicada en sólo en madrid y en una cartonera!

sokon m dijo...

estaba en el shopping de punta carretas. fui a yenny. miré el estante de fantasía y terror. vi que la película rusa nightwatchers estaba basada en una serie de libros. vi una novela que se llamaba vampiros porteños, sombras solitarias. la saqué y la abrí. leí unas páginas. pensé: uh, que bueno. un escritor uruguayo haciendo estas cosas. a ver la edición. es de madrid. este escritor debe haberse ido a españa en el 2002.

fui muy roña para comprarla, la cerré, volví a dejarla donde la había encontrado y me fui.

en el rubro de Mlejnas, o de Uqbar, y violando el género, habría que hacer una ucronía donde pase casi desapercibido que es una ucronía (creo que los principios de algunas novelas de Heinlein eran así; Job, por ejemplo), solamente para ver si alguien se da cuenta